Hoy, en MainstreaM: "SUPERMAN RETURNS"

Supermán se monta en el dólar vendiendo a "Salsa Rosa" la exclusiva de "Cómo llegué a tener este SuperPaquetorro, nenas", y así puede de una vez pagarse la operación para dejar de ser tetraplégico. Como es un tío con carácter y una flor en el culo, la operación le sale bien y recupera el espinazo, así que ya lo tienen ahí, diciendo "Puedo Vuelar!, Puedo Vuelar!", pero en esas que va Loys Lane y le dice, a pesar de tu tetraplegía, cariño, me has dejado SuperPreñada, dicho lo cual Supermán, que es también todo un SuperCabrón, coge y dice, "Voy a por Tabaco", y se las pira cinco años, el jetas abandonabombos. Pero como pasa con todos los cobardes, acaba volviendo con el meteorito entre las piernas y haciendo como si no hubiese pasado nada. Pero sí que pasa, para empezar, por ejemplo, pasa que Supermán tiene que caminar de lado por los pasillos y no cabe por las puertas de los cuernos que le ha puesto la Lane con el canijo de Cíclope, que ahora sabemos por qué se fue tan corriendo y sin despedirse de X-Men 3. Así que Supermán Retorna al tajo, es decir, a lo suyo, salvar el mundo y todo eso, en medio de una Metrópolis tan feota y cursi que bien parece que el diseño de producción lo hubiese hecho la Señorita Pepis. Pero la monotoneidad dura poco, porque entonces llega Kaiser Sozé y dice: "Ya estoy aquí, cagüendiós", y como le han dicho que si echa kriptonita al mar nacen unas algas que al frotártelas en la calva te sale una mata de pelo que ni la de Lorenzo Lamas, pues ale, eso hace, pero va y la cosa no resulta como creía, y en lugar de algas salen los cascotes con los que luego en Navidad se hacen los Mineranova y los Quimicefa. Supermán, que es un tío enterado (es periodista), se planta allí en un plis y le suelta: "Ya me estás recogiendo esta mierda pero a la orden de ya, calvorotas, que en media hora me tiene que pasar por aquí la Copa América", a lo que Kaiser Sozé, qué malote, responde con un navajazo de kriptonita a traición en todos los riñones. Supermán está acabado, eso parece, pero no, porque descubrimos que el hijo de Supermán, esto es, Supermán Jr., todo y no valer para tocar el piano (lo aporrea con demasiada fuerza), sí en cambio tiene una vista de lince que lo flipas (lo que no deja de ser misterioso, habida cuenta el flequillazo que se gasta), y es así como a Supermán lo salvan de morir ahogadito y se lo llevan para el hospital. Entonces y finalmente, cuando llega el momento del ser felices y comer perdices, como los yankis son unos conservadores recalcitrantes y ultraderechones de mierda, el Supermán renuncia a su paternidad, la Lane calla bochornosa y zorramente, y el pobre gilipollas de Cíclope sigue contento y feliz (y engañado) pensando que en realidad su lechecita tuvo algo per en todo el asunto. Pero no, no lo tuvo...

Y ya está, así acabó, "Supermán Returns", un remake largo, innecesario, y del todo CORNÚPETA.

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Digesivo Rennie reconoce, no obstante, que la escena del balazo en todo el ojo sí estuvo bien, jaja!