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Terra
La Coctelera

Categoría: Negro Sobre Cianótico

Hoy me noto el Desoxiborronucleico como acatarradillo y eso, ains...

Nuevo post en nuestra VideoArenA Madre...

Nunca deja uno de sorprenderse cada vez que va a la librería a comprar el último del Vázquez Figueroa y el más actual e hiperteconológicocibermilitar Tom Clancy, oyes, y es que ahora resulta que hasta puedes ahorrárte cantidad de pasta y de disgustos por el módico desembolso de un librejo. Ya no hace falta que les des dinero a esos cabrones de la Seguridad Social, y tampoco va a hacer falta que eso que te ahorraste por un lado te lo despilfarren los médicos de pago por otro. No. Ah, y lo tranquilito que vas a dormir, sobre todo si eres un hipocrondríaco terminal, porque no importa, no le des importancia a ese nuevo lunar en tu espalda, ni a esos tremendos dolorazos de intestino, ni mucho menos a esos pinchazos alfiléricos en la próstata. Porque sí, porque da igual, con sólo ordenarle a tu ADN que se las apañe para hacerte durar, durar muchos más años, ya verás, qué pedazo de sonrisa de Felicidad vas a calzar. ¿Quieres saber cómo coño se consigue esto?...

JAJAJAJA!!!!!...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!...

Nosotros también, qué carajo... pero por si te habías hecho ilusones no pierdes nada , echándole un vistazo a lo nuevo de Smegman y su "Negro Sobre Cianótico"...

Para ulcerar y no echar gota, oigan...

Fdo: La Redacción VideoArenil

Matusalén nunca lo hizo

Sólo Diox y quizás Goser el Destructor saben la cantidad de formas que puede adoptar la kostra más extrema y dañina. Si no se salvan inventos tan dignos como la televisión o el cine (más que no salvarse, nadan en la abundancia más pestífera), no tiene que extrañarnos que el Libro, ese objeto de culto para tantos y tantos de nosotros, ya sea para leerlo entero, sea para leer sus solapas, o sea para decir que lo has leído y punto, tenga que verse cada día con más máculas en su ilustre haber.

Como cierto es que hoy en día no hay que buscar mucho más en una librería que en un videoclub para encontrar autores de purulentos cerebros, pero puede valer tanto o más la pena el esfuerzo. Un buen rastreador de kostras se verá tan premiado si consigue encontrar y leer "Hercólubus, la estrella roja", como si se da de morros con la gran producción italiana "Tintorera" en el Corte Inglés: la misma sensación de palpitante desasosiego al comprobar que compartes planeta y quizás placa tectónica con esos renglones torcidos de Diox.

Toda esta cháchara para justificar mi brillante iniciativa, sugerida in permanentia conditione por el compi Vaugan, de analizar kostrolibros que harían flaquear las piernas del mismísimo Atlas, y que, cual si fuere un Sánchez Dragó cualquiera, englobaré dentro de la sección: "Negro sobre Cianótico"*

Hoy sólo reseñaré un título que ha estado porcularizándome toda la semana, no por su aberrante título, a saber, "Usted puede vivir 152 años si sabe cómo", ni por su casposa edición -la libreta que se fabricó en el cole mi sobrino le da mil patadas a este panfleto-, si no porque ESA MIERDA VENDE... Hasta seis viejunas distintas he visto pasear por la calle con el tochano de marras, con cara de satisfacción, pensando quizá "Bien, a pesar de los tres cánceres que padezco y los ocho infartos que me han dado, voy a vivir setenta años más... por mis cojones!".

No me quedó otra que hojearlo en la librería de urgencias más próxima: en la portada un calvito más falso que un billete 27 euros, cruce del mongo ése de Saber Vivir, y Julio Maldini, el comentarista de fúmbol del plus, y al lado un reloj de bolsillo en plan cuenta atrás pero añadiendo lustros. Pero es al abrirlo cuando te impacta la tumefacta grandeza de su autor (de cuyo nombre no me sale de las pelotas acordarme).

Se trata de un manual que te permite alargar tu vida ad nauseam, a cambio de pasarte el resto de tus días haciendo bizarradas a tiempo completo... Que si desayuna una zanahoria y un zumo de nabo (de Lugo), que si salta a la comba mientras escuchas Bach y hueles las flores (del Bach), que si refrégate un pepino por las amígdalas mientras te masajean el esfínter tan tiernamente, etc. Pero lo realmente grave son los cuatro enemas diarios a horas concretas, y cada vez que te saltes uno, ¡pues cinco años menos de vida!, ala.

A mí si el enema me lo pone la Janine ésta firmo ahora mismo.

Porque eso sí, tienes que hacerlo TODOS LOS DÍAS HASTA QUE TE MUERAS!. Diox, a ver... si yo tengo XY años, hasta los 152 son... unos 15.087 enemas, 4.802 nabos, 3.243 litros de zumo de zanahorias, 93 metros de comba gastados, 8 toneladas de flores muertas y 14 trasplantes de amígdalas...

¡Vaya mierda de vida plantea el pavo este!. Va enfocada a salir en el Guinness, no a disfrutar mínimamente de las bellezas y tesoros del mundo...

Ya veo a este hombre interrumpiendo el discurso del cura en el funeral de su hija, porque nos enterrará a todos, claro está, diciendo que un segundo, por favor, que voy a hacerme un enema detrás de aquellos crisantemos y vuelvo enseguida.

Demencial, amigos. Y recordad, menos ver la tele y más hacer lo que yo diga, coño...

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Fdo: Dr. Peter Smegman, para "Negro sobre Cianótico"

*Nota AreneRa: Todos los libros de la sección "Negro Sobre Cianótico" existen real y física e impresamente, esto es, que hay escritores y editores detrás de ellos, todo ellos (escritores y editores, y sus respectivos libros), por supuesto, susceptibles de ser quemados...